miércoles, 11 de abril de 2007

La radio, desde Internet también

Lo reconozco. Tengo que hacer un post sobre el podcasting para la asignatura de Periodismo digital, y no sé qué es. Fácil solución. Lo primero, buscar una definición. Archivo sonoro, me queda en claro. No está mal. No tiene mala pinta. La radio hecha desde Internet. Es la posibilidad de poder transmitir a través de la red sin necesidad de tener cobertura.

    Un documento de audio que dure unos 20 ó 25 minutos da la posibilidad de decir muchas cosas. Hay quien lo utiliza a modo deprograma de radio. Hay quien graba o ve los podcasts de otros, que cuentan aspectos de su vida privada sin ningún pudor, o profundizan en el tema que les apasiona.

      Se trata de una nueva ventana abierta a la especialización. O mejor: a la hiperespecialización. La posibilidad de trabajar e informar a través de los podcast se ha consolidado. En la actualidad ya existe, incluso, el Foro Mundial de Podcasting. Y hasta hay premios a los mejores poscasts y videoblogs.
        Muchas son las dudas y ventajas que plantea el podcasting. A veces, como en el caso de Alfonso Herrero, coinciden unas y otras a la vez. Rosa Guilló, en cambio, lo tiene mucho más claro, y no duda en ensalzar las ventajas de la nueva herramienta. Sólo son dos opiniones, pero sus explicaciones pueden ser representativas del momento que atraviesan los podcasts. En cualquier caso, sólo es el principio de una larga evolución.

        martes, 10 de abril de 2007

        Herramientas del futuro empresarial

        Juan Julián Melero analiza los medios de comunicación en el ecosistema informativo. Lo hace diferenciando los distintos estratos en los que se pueden clasificar las noticias. Parte de la idea de que la "'energía' del ecosistema son las cosas que pasan: noticias, el mundo." Y desde ahí comienza a definir los distintos eslabones, de abajo a arriba:
        1. Contar esas noticias.
        2. Opinar sobre ellas, consumiendo noticias ya elaboradas.
        3. Agregadores temáticos, sociales, "o como sean: los Digg y demás".
        4. Agregan información de la mediosfera y aportan resultados numéricos: Technorati, pero no como buscador, sino como medidor del buzz, de las opiniones, una especie de Delphi.
        5. Otras especies: parásitos, necrófagos y otras especies.
        Estas son las capas en las que se puede clasificar la información. Las empresas quieren estar presentes en todas ellas. Ocupar su parcela de gobierno y aprovechar a su favor las herramientas de la web. Pero ¿cómo conseguirlo sin saber el perfil del navegante?
          Aquí nadie está dispuesto a perder dinero. La idea de las empresas es que no deben ocuparse de satisfacer las necesidades del público. Ésa es labor del "periodista bohemio", diría mi amigo y compañero Tomás. A tal efecto surgen herramientas capaces de informar a la empresa de cuáles son los principales rasgos de los usuarios.
            Para ello surgen las minerías de datos. Buen invento. Se busca tener un buen posicionamiento en los buscadores para asegurar el tráfico de lectores. En definitiva, tener el control de Technorati y otros medidores de visitas tiene pinta de ser el siguiente paso de las grandes empresas de comunicación. ¿Cuáles son sus intenciones con la web? Desde mi posición sólo me queda confiar en que no hagan lo mismo que con el papel.

            lunes, 9 de abril de 2007

            Se acabó. E-comunicación

            Se acabó.
            • Se acabaron los soportes.
            • Llega el final de querer aparentar seriedad y credibilidad.
            • Nunca más se tratará de satisfacer al público, en general.
            • Nadie esperará a que llegue el quiosquero a las siete de la mañana.
            • Nace la producción informativa al alcance de todos.
            • Se vuelve a aceptar la figura del lector inteligente y responsable.
            • Del usuario activo.
            • Porque la opinión de la calle, desde ahora, cuenta y mucho.
            • Se acabó escribir diferente a como hablamos y pensamos; ahora pensamos y hablamos, igual a cómo escribimos.
            • Ahora se produce conocimiento.
            Ha llegado un nuevo idioma, una nueva manera de entender la comunicación: la e-comunicación. Estos son, traducidas a mi manera de entender las cosas, las conclusiones a las que llegó tras lee los diez paradigmas claves para entender el futuro de la profesión según el bloguero y profesor universitario José Luis Orihuela.
              En primer lugar reflexiona sobre el usuario y su relación con los periodistas. O mejor aún: sobre el Periodismo y su relación con sus receptores. Lo general tiende a desaparecer, mientras que lo particular y lo específico se convierten en norma. Internet da un paso más en la segmentación: pasa a ser un canal temático, en el que aprender y compartir.
                Las apariencias pasan a un segundo plano. La estética externa de los medios sufre alguna variación. Se mantiene en sus lugares de origen, pero se adapta y se integra a Internet. Pero no sólo en la fachada residen los cambios: la credibilidad y el prestigio pasan a ser el mejor arma de cualquier medio ante tantas fuentes.
                  La periodicidad ya no la marcan los soportes. Atrás queda la espera a la puerta del quiosco aguardando a que llegue el periódico. Yo he visto varias veces estas escenas. Aún hoy. Habrá que esperar aún a que nuevas generaciones, más acostumbradas a leer y seleccionar, modifiquen las rutinas de uso de las informaciones. Unas noticias que se multiplican sin cesar sin saber cómo clasificarlas.
                    Otro de los paradigmas a los que se refiere José Luis Orihuela es el de la nueva mediación del Periodismo digital. “Multiplica el número de voces, pero a la vez diluye su autoridad al haber fracturado el sistema de control editorial previo a la difusión pública de información”, dice el profesor. No hay más que decir. El lector debe ser una persona inteligente, capaz de distinguir, jerarquizar, valorar y desprestigiar.
                      Porque hay que volver a la interactividad. Es el triunfo de la comunicación telefónica, del feed-back, del dinamismo y la globalidad. Es el éxito de la humildad y el enriquecimiento común a través de las aportaciones y comentarios del público receptor. Es el paso de la actitud pasiva a la voluntad activa del lector.
                        Por fin leerá como si escuchara. Por fin será capaz de sentirse en su propio grupo de discusión cuando lea (oiga) una noticia de alguien; y a continuación muchos más comentando, apoyando y rebatiendo esa afirmación inicial. Diálogo.
                          La conversación pasa a enriquecerse. Ya no hace falta acabar de contar una historia para empezar a contar otra. Hay una, o dos, o tres… en medio que le da más sentido a la primera. Es el hipertexto, es el placer del conocimiento.

                          Idioma digital

                          No todo el mundo sirve para formar parte de la maraña comunicativa en Internet. Ni todo el mundo coincide en definir en qué consiste éste medio de comunicación en potencia. Éstas son algunas de las conclusiones a las que llegó después de leer el artículo 'Diseñando el periodista digital (I)', de Quim Gil.

                            El periodista español se refiere a los aspectos que diferencian a la terminología empleada en la constante evolución de la definición de Periodismo Digital. Afirma que: "No es la calidad de la información lo que diferencia a un periodista". Y yo añado: "Es la capacidad de adaptar al lenguaje (al idioma) digital todo cuanto acontece en tu entorno.


                              Una de las cosas que más me han llamado la atención de su artículo es la relación que establece entre Internet y las rutinas productivas del futuro (o de aquí a muy poco). "(...) unos podrán trabajar siguiendo unas rutinas periodísticas clásicas adaptadas y evolucionadas hacia el medio digital. Otros, los periodistas en red, estarán creando y consolidando unas nuevas rutinas propias de un proceso de comunicación multimedia, miltilineal e interactivo".


                                Con todo, hay cosas que seguirán sin variar. Se modificarán aquellos aspectos relacionados con los contenidos, los formatos y las nuevas posibilidades informativas (véase el hipertexto o el factor multimedia). Lo que nunca podrá cambiar es el respeto hacia las fuentes. Cuanto mayor sea el espectro de fuentes a las que acudir, y más aún si hablamos de Internet, mayor debe ser ese cuidado.

                                domingo, 1 de abril de 2007

                                La credibilidad, en tela de juicio

                                Dos o tres fuentes. Como mínimo, dicen los más puristas. "No es purismo", se defienden. Y concluyen: "Es respeto a la veracidad... y a la profesión". En definitiva: fuentes, veracidad y credibilidad. Sólo tres palabras que deben englobar, a mi humilde entender, el futuro de la profesión periodística en todos y cada uno de los cambios a los que se enfrente.
                                  A ellos se refiere Álex Grijelmo en 'La ética en la jungla periodística'. El presidente de la agencia Efe reflexiona sobre las diferencias existentes entre el Periodismo digital y el impreso, sus defectos de raíz y los parches provisionales a los mismos.
                                  Habla de los "francoperiodistas", de los "retoques fotográficos y literarios" y de los "detalles".
                                    De detalles se compone muchas veces el Periodismo. "(...) estamos asistiendo ahora a un fenómeno periodístico inverso: así como una noticia veraz se convierte en falsa o da apariencia de serlo por culpa de un solo dato falso, una historia falsa puede presentarse como verosímil, y resultar creíble, si se construye con detalles verdaderos", dice Grijelmo.
                                      Clasifica los rumores, el Photoshop, el blanqueo de información y el anonimato como grandes cánceres de la profesión. El rumor porque "no es la antesala de la noticia. Es lo contrario de la noticia", pese a lo que digan algunos.

                                      Disfruta y cobra en la red

                                      Conversación de besugos. De esta forma podría considerarse la charla que tuve hace unos días con Joaquín, amigo, y también compañero. El diálogo se produjo durante (perdón al ponente) y después de la clase magitral que nos dió Javier Penalva sobre las posibilidades comerciales de un blog. Él, en concreto, trabaja en Xataka.
                                        Pero primero echemos la vista atrás para ver a lo que se dedica. Es profesor y habla de lo que quiere en el blog -sobre las nuevas tecnologías- cuando quiere y como quiere. Cobrar por hacer lo que a uno le gusta. ¡Es un privilegiado! es la primera respuesta que le sale a uno viendo cómo habla de su trabajo. Genbeta le ha dado esa posibilidad.


                                          En la actualidad es 'empleado' de una empresa, Weblogs S.L., creada por el bloguero Julio Alonso. Son muchas las personas que viven de esto y según parece la línea es, y se prevé que sea, ascendente.


                                            Volviendo al tema: conversación de besugos (más o menos).




                                            • Pedro: Jocki, hay bastante gente que vive de esto. Esto empieza a llegar con fuerza aquí.


                                            • Joaquín: No sé. Yo aún no lo tengo muy claro.


                                            • Pedro: Joder, éste vive de lujo.


                                            • Joaquín: Sí, si no te digo que no, pero no son tantas las personas que ahora mismo pueden vivir del blog.


                                            • Pedro: Ya sé que no, pero de aquí a unos años ésta se considerará una salida profesional también.


                                            • Joaquín: Pero unos cuantos... cuantos. Aún no hay tantos anunciantes y la gente tiene que adaptarse a esto.


                                            • Pedro: Esta claro que ahora igual no, pero es una forma de hacer y escribir de lo que te gusta... y encima te pagan.


                                            • Joaquín: A mí eso de escribir en blogs me gusta, pero aún no veo claro esto.


                                            La conversación siguió. La amplié con otras personas, como Sergio, a otros foros. En ésta ocasión su optimismo me desbordaba a mí. Ni Joaquín, ni Sergio ni yo sabemos realmente qué va suceder con los blogs, y menos con los comerciales.

                                              Sí sabemos, en cambio, que están cogiendo una fuerza creciente, que es una manera de disfrutar de la profesión y de la libertad de expresión y que constituyen la más moderna adaptación del periodismo al siglo XXI. ¿Será esto suficiente para pronosticar el éxito del Periodismo digital?